Sobre mí

“Mamá, quiero ser… escritor”

Víctor del Árbol nació en Barcelona en 1968. De pequeño quería ser mayor, como todos los niños. Afeitarse, como su padre, hablar como él. Incluso ha copiado su estilo de letra. Pero a diferencia de él, que no le apasionaba la literatura, Víctor desde pequeño quería ser escritor para contar las historias que tenía en la cabeza. La biblioteca era uno de sus espacios preferidos, donde le dejaba su madre mientras iba a trabajar para limpiar casa en Barcelona.

Enamorarse a los 14, con poesía

Su primer amor fue a los 14 años y con él nació un poema precioso para la chica de, en ese momento, sus sueños. Ya escrito, lo colocó dentro de un libro, concretamente “El lobo Estepario de H. Hess” y se lo regaló a la chica… pero ella, al cabo de un tiempo se lo devolvió. Años después, en una de sus presentaciones como escritor, Víctor vió sentada en las últimas filas a ese primer amor. Al terminar la presentación se acercó, se saludaron, rieron y ella le preguntó si aún conservaba ese poema. Víctor le respondió que sí, pero que en el último verso había escrito el nombre de otra mujer.

Víctor cursó estudios en Historia en la Universitat de Barcelona, sin concluirlos, y colaboró dos años como locutor y colaborador en el programa radiofónico de realidad social «Catalunya sense barreres» (Radio Estel, ONCE). A nivel laboral, trabajó como funcionario de la Generalitat desde 1992 hasta 2012.

La emoción de la primera publicación

El Peso de los Muertos fue la primera novela que publicó. El día que salió al mercado, fue corriendo hasta una librería y se quedó mirando los estantes repletos de nombres ilustres. En ese momento sintió que ser escritor iba a ser el empeño más duro y hermoso de su vida.

Como escritor fue finalista del Premio Fernando Lara en 2008 con El abismo de los sueños (no publicada) y ganó el Premio Tiflos de Novela en 2006 con El peso de los muertos.

En 2011 publicó La tristeza del samurái (Editorial Alrevés), que ha sido un éxito nacional e internacional. Traducida a una decena de idiomas (Holanda, Polonia, Rumania, Macedonia, Israel, Italia, Francia, Estados Unidos, Brasil, China Continental) y best seller en Francia, cuenta con el reconocimiento de la crítica y de numerosos premios. Entre ellos, Le Prix du polar Européen 2012 a la mejor novela negra europea que otorga la prestigiosa publicación francesa Le Point en el festival de Novela Negra de Lyon, le Prix QuercyNoir, el Premio Tormo Negro 2013  y Le gran Prix de littèrature policière en 2015.

En Enero de 2013 publica su novela “Respirar por la Herida” finalista a la mejor novela extranjera en el festival de cine Negro de Beaune, finalista en el II Premio Pata Negra de Salamanca, finalista a la mejor novela negra 2014 que otorga el festival VLNC. Traducida al francés, la prestigiosa editorial Rosenbloom (Scribe) ha adquirido los derechos de edición en inglés para Australia, New Zeland, UK y USA. Igualmente se han vendido derechos de traducción a Polonia (Editorial DRAGGA) y Bulgaria.

El 13 de mayo de 2014  publica “Un millón de gotas” (editorial Destino) Una semana después de salir a la venta, se agota la primera edición. En pocos meses alcanza la 5ª edición. En febrero de 2015 es publicada en idioma francés por la editorial Actes Sud (colección Actes Noir)

Un Millón de Gotas es elegida MEJOR NOVELA escrita en español del 2014 por la asociación de blogueros en España Creatio Club Literario.  Un Millón de Gotas ha obtenido el III PREMIO PATA NEGRA ciudad de SALAMANCA 2015. Y en septiembre de 2015 LE GRAN PRIX  DE LITTÈRATURE POLICIÈRE 2015 en Francia (modalidad ètrangere). Este prestigioso galardón, decano de las letras francesas sólo ha sido ganado anteriormente por dos autores españoles, Manuel Vázquez Montalbán en 1979 y Arturo Pérez Reverte en 1998. También, “Un Millón de Gotas”, fue elegida MEILLEUR POLAR 2015 PRIX LIRE en su versión francesa (“Toutes les Vagues de l’Océan”).

Premio Nadal

Víctor del Árbol es el ganador del PREMIO NADAL 2016 con “La Víspera de Casi todo”.

Palabras textuales de Víctor: “El premio Nadal es ese momento en el que aceptas que en la vida existen momentos mágicos, y que hay que disfrutarlos sin altanería pero con la convicción de los sueños que se van cumpliendo. Y hacer que mis padres se sientan orgullosos de mí. Eso es lo que más valoro. No hay éxito en el reconocimiento sino en uno mismo, en vencer cada día las propias imposibilidades.”

La pasión: el motor

A Víctor le gusta rodearse de personas creativas, honestas con el resto y con ellas mismas. La gente que arriesga, que lo intenta, se esfuerza… porqué para él, esto vale más que el resultado. Víctor nos impulsa y anima a luchar por nuestros sueños, ya que lo único que tenemos de verdad es lo que somos; nuestra pasión. Y él decidió seguirla, lo hace cada día.

A todos sus lectores:

Gracias por estar.


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